Mi piel es seca.

¿Cómo debo cuidarla para darle lo mejor?

 

Conoce tu piel seca y aprende a cuidarla

La piel seca es una piel fina, susceptible a la irritación, descamación y a otros síntomas molestos para quienes la padecen.

Este tipo de piel es consecuencia de una escasa actividad de las glándulas sebáceas. Como consecuencia, la piel pierde parte de su capacidad protectora y los irritantes externos pueden penetrar más profundamente en la piel.

La superficie de la piel está naturalmente protegida frente a las agresiones externas por el film hidrolipídico, formado por agua y lípidos. Cuando se produce una anomalía, además de la incomodidad que suele provocar, puede poner en peligro su función protectora.

¿Qué causa la piel sensible?

Alimentación

La falta de hidratación o una alimentación baja en frutas, legumbres, pescados y grasas saludables puede provocar también la aparición de piel seca.

Clima

Los climas fríos, con viento y poca humedad y, también, los cambios bruscos de temperatura favorecen la aparición de pieles secas.

Inadecuada rutina de belleza

El exceso de limpieza, el abuso de agua caliente o la utilización de productos abrasivos pueden resecar tu piel.

Exceso de sol sin la protección adecuada

La luz ultravioleta incrementa la evaporación del agua de la piel, haciendo que sea más propensa a convertirse en una piel seca. Además, no hacerlo con la protección solar adecuada puede provocar, también, otras enfermedades más graves.

Madurez

Con el paso de los años, la piel va perdiendo colágeno e hidratación natural favoreciendo la deshidratación de la piel.

Algunas enfermedades

Como la dermatitis atópica, la diabetes, la psoriaris o el uso de algunos medicamentos pueden causar también piel seca.

Características

  • Tono apagado
  • Tirantez
  • Aspereza al tacto
  • Enrojecimiento
  • Falta de elasticidad
  • Descamación
  • Rugosidad al tacto
  • Líneas o grietas finas
  • Aparición prematura de arrugas
  • A menudo suele ir acompañado de sensaciones incómodas como ardor y/o picor